Un beso
Un beso Un beso, fue un solo beso; solo el primero, solo fue eso. Recuerdo entonces el momento aquel rondando la mesa en la tarde del té: idas y venidas, me acerco, te alejas, rodean mis manos tu cintura inquieta, pecho palpitante, el aliento fresco, la boca que invita a beber la fresca intención de un beso que aflora en tus labios y ahora encuentro palabras precisas que unen relato con un sentimiento. Y fue solo un beso, ese hermoso primer beso, que trae recuerdos en este momento, que sólo conocen quien está leyendo y quien te escribe su pasado cierto. Mi nula experiencia de aquellas cuestiones de besos y abrazos, de pieles y labios, de roces sensibles y tiernas palabras, bastó para entonces saber que ese beso que diste a mi alma seguirá por siempre a mi vida, sin calma. ...